domingo, 13 de noviembre de 2011

África - Sus Gentes -

Mujeres africanas lavando
Al estar escribiendo este artículo hecho la vista atrás y me pongo a pensar que toda la gente que va a visitar y conocer África, tiene en mente la imagen de los grandes animales, planicies magnificas e interminables, y tribus ancestrales con costumbres muy arraigadas y que por su cultura y su carácter exótico llaman la atención y a todos nos atraen. Puedes amar y odiar al mismo tiempo a un pueblo antiguo, con costumbres ancestrales en su día a día pero que por encima de todo siempre te va a recibir con una enorme calidad humana y te tratara lo mejor posible para hacerte sentir como si estuvieras en casa ofreciendo todo y más de lo que tiene. Pero que una vez allí o ya de vuelta en casa siempre te quedas con la amabilidad de esta gente y con la dureza de sus vidas y como tenemos que aprender ciertas cosas de ellos a la hora del día a día. Casi todo el mundo que visita África, viene para realizar un "safari", a ver a los animales y sus maravillosos paisajes, pero se olvidan de que existe otra África, otro continente que lucha por sobrevivir y que quiere prosperar, y en esta otra imagen suelen pasar de puntillas y no mirar mucho, son dos caras distintas pero las dos son la misma cara de África. Son a ellos a los que va dedicado enteramente este artículo y que junto a mis compañeros de viaje hicieron posible una de las experiencias más maravillosas que jamás olvidaré.

           




Miro por la ventanilla del camión y a la vez que por un lado veo cosas espectaculares y maravillosas, si miro para el otro lado veo la miseria, las interminables chozas, los niños que salen a nuestro encuentro siempre ilusionados para ver si llegan a tiempo para recibirnos y estar ahí, alegres con una sonrisa que les ilumina la cara, esas caras que también marcan y son expresivas y que ya no volveré a olvidar jamás....aún así se les ve trabajar sin realizar grandes trabajos en una sociedad que no tiene jerarquía individual y que el paso del tiempo va marcando el devenir de cada uno en la aldea, esta gente son africanos que aprovechan cualquier ocasión para disfrutar de la vida, que en estos lugares suele ser muy corta.....Todo son sensaciones. Ojala que con el paso del tiempo y el esfuerzo se pueda a través de la educación y de la ayuda social, erradicar lo peor de este continente único, con gobiernos e instituciones interesados más en ellos mismos que en su propio pueblo olvidándose de la riqueza que tienen a su alrededor y que no se puede cuantificar en dinero, solo hace falta levantar la cabeza y mirar, mirar al frente y a la cara.


Con un poco de buena voluntad y el "querer hacer las cosas" se podría conseguir grandes avances y no hace falta que venga un "mzumbu" para decir lo que tienen o no tienen que hacer, la solución existe. Voluntad, aptitud, esfuerzo y colaboración parece tan poco y cuesta tanto.....


  













No puedo terminar este artículo sin hacer referencia a mis compañeros de viaje, porque gracias a ellos y junto a ellos pude disfrutar de una experiencia inolvidable y espero que a ellos como a mí les haya marcado para siempre.
Formábamos un grupo, a pesar de los distintos lugares de los que proveníamos y de las distintas opiniones, gustos o costumbres. Enseguida conseguimos disfrutar del viaje y sus grandes momentos, como los magníficos atardeceres y amaneceres que vimos a pesar de los madrugones, el poder observar a esos maravillosos animales en su hábitat natural y los enormes paisajes que nos rodeaban junto con la gente que lo componen hacen de África un lugar único.
También hubo otros momentos menos agradables, como los dos reventones de neumáticos que sufrimos, pero que los llevábamos con paciencia y dosis de buen humor, la visita a los poblados masai con las niñas y la Asociación Maji Moto en la escuela, el poblado de pescadores del Lago Victoria, que nos marco a todos con unas sensaciones y experiencias que siempre estarán ahí. 
 














Al final a pesar del cansancio y de algunas incomodidades por falta de agua y otros imprevistos o sorpresas, (como la vez que nos sorprendió un elefante por la noche, o el león en el cráter Ngorongoro), siempre comentábamos lo afortunados que éramos al estar ahí en ese momento y en ese lugar....gracias a todos ellos y espero poder seguir contando con su amistad y reunirnos de vez en cuando para comentar como nos trata la vida y como lo llevamos después de este maravilloso viaje.
Un emotivo recuerdo para los expertos técnicos como Carmen nuestra maravillosa guía y que sin ella no hubiera salido el viaje tan bien como salió (y hablo en serio) , "las preguntas europeas se quedan en Europa" , a Panga el mejor cocinero que uno pueda tener en África en cualquier parte y en cualquier ocasión te preparaba algo y con muy poco....sin olvidarme de Othi (el Fernando Alonso del Serengueti) todo lo que tiene de grande lo tiene de buena persona, son el equipo que está detrás de las cámaras pero que sin ellos no se podía hacer nada.....ENORME CARMEN.....

Todos junto al camión
Carmen, Fernando y Othi















Para "los del mismo Bilbao" Elsa y Gaizka que si por ellos fuera con nuestros vehículos no hubiéramos tenido ningún problema a la hora de remolcarlos, verdad chicos....y eso que los madrugones eran brutales pero bueno siempre se recupera uno en el camión si se agarra y se encuentra la postura adecuada. Elsa en eso nos sorprendía a todos.

A la gente de Galicia con su foco "paparazzi" y su gran simpatía y calidad humana para todo momento y ocasión, siempre estaban ahí con una sonrisa y para echarte una mano en lo que hiciera falta, un beso y un abrazo para ellos (David y Alicia).

Los de Barcelona con su escudito dichoso que a los madrileños nos tiene frito, pero que demuestra que hay cosas más importantes en la vida que la rivalidad y el fútbol, y que por lo menos a mi me ganaron con su alegría y simpatía (Alazne y José), más que un club, más que unos amigos....

Como me iba a olvidar a los de casa, los madrileños, la familia que viaja unida, vive unida, permanecerá unida, a pesar de algunas proyecciones marciales en la playa- verdad Jesús y Blanca- espero que los moratones ya estén curados y la marca del recuerdo y la amistad perdure para siempre.

Valencianos con su buen humor y alegría en cualquier momento y lugar para soltarnos alguna sonrisilla y hacer agradable más aún nuestra instancia en África.

Y como no para mi compañero de viaje y de tienda que sin él a lo mejor no estaría aquí sentado ahora escribiendo y recordando estos momentos.....
Fernando en los buenos y malos momentos, Rafiki.

A todos ellos también les doy las gracias por aguantarme y soportarme durante estos días, por su infinita paciencia y calidad humana, esperando haberles aportado yo algo bueno que guarden para siempre en la memoria.....

DE TODO CORAZÓN, PEDRO......
Memorias de África agosto 2011
 
* Para la elaboración y desarrollo de este artículo se han tenido en cuenta las propias experiencias vividas durante el viaje. (Fotografías e ilustraciones originarias de Pedro García Barbudo).

No hay comentarios:

Publicar un comentario